Save Ralph: la crueldad detrás de nuestras compras

Estas últimas semanas, las redes sociales se han saturado de un video con un alto impacto emocional sobre el consumismo inconsciente. En este cortometraje el conejo Ralph nos cuenta su vida como trabajador en un laboratorio que realiza ensayos de cosméticos en animales. Las redes sociales han quedado paralizadas al ver tales actos de crueldad y maltrato por los que tienen que pasar los animales para que nosotros los humanos podamos tener productos de “calidad”. 

 

Salvando a Ralph.

El alto impacto que ha ocasionado Save Ralph a la sociedad es una toma de conciencia sobre todo lo que hay detrás los productos que vemos en cada uno de los pasillos del supermercado. Estos productos que consumimos en la vida cotidiana tienen impactos enormes no solamente en temas de crueldad animal, también, sostienen la esclavitud, la masacre de ecosistemas y extinción de grupos indígenas.

Por lo tanto, Ralph busca hacer un llamado a la sociedad sobre todos los actos de crueldad que hay detrás de una simple compra y como cada individuo contribuye a que esas actividades sigan ocurriendo. 

En el caso de la crueldad animal, son practicas que han causado el sufrimiento y hasta la muerte de un número incontable de animales, simplemente para determinar si un producto es seguro o no para ser utilizado para los humanos. Según la Organización PETA, cada año, más de 100 millones de animales, incluyendo ratones, ranas, perros, conejos, monos, peces y pájaros, son asesinados en laboratorios de EE.UU. Lo cual pone en cuestión, si todos los productos químicos avalados con gran efectividad valen más que la vida y el sufrimiento de un ser vivo. 

¿Qué puedes hacer?

Paso 1. Para poder tener compras más responsables es crucial reflexionar sobre lo que hay detrás de todas las líneas de producción de los productos. Por lo tanto, comenzar a firmar en páginas web para poder cambiar esta realidad es fundamental, estas páginas hacen presión en las empresas y gobiernos para que cambien sus políticas. 

Paso 2. Al hacer tus compras es primordial investigar un poco sobre cómo trabaja esa empresa y sus compromisos ante la sociedad, es muy importante expresar nuestra opinión a las empresas respecto a sus compromisos para crear así presiones y que dejen de seguir ese ciclo de crueldad y daño. Si estas empresas siguen realizando estas prácticas dejar de consumirlas para dejarles en claro que no se está a favor de sus políticas. 

Paso 3. Por último, al comprar es importante que los productos tengan logos como “cruelty free” para saber si son empresas realmente éticas. Al tener este tipo de logos, las empresas demuestran que no hacen pruebas en animales, daño al medioambiente o no esclavizan, puesto que son logos que son comprobados mediante auditorías en las empresas. 


Finalmente, nuestro poder como sociedad.

Los consumidores jugamos un papel importante sobre todo lo que pasa en el mundo, en donde hasta se llega a influenciar directamente en las políticas públicas y la forma en la que trabajan los gobiernos. Por lo tanto, al tener tanto poder nosotros como consumidores podemos decidir si queremos que estas prácticas tan crueles detrás de los productos sigan siendo realizadas o comenzar a tener compras más responsables que fomenten una economía más limpia. 

Gracias al video del conejo Ralph gran parte de la sociedad está abriendo los ojos sobre lo que realmente está pasando en el mundo de la producción, ahora es momento de realmente poner en práctica ese sentimiento de transformación para crear un verdadero cambio. 



Carolina Quevedo M.