Nuestros océanos: su vida en nuestras manos

Resulta imposible ir a la playa sin ver toda la arena llena de basura, basura que posiblemente acabará en el océano. Durante años, los científicos nos advirtieron sobre este escenario, pero ya no es un escenario probable a suceder, es algo que se ha vuelto realidad.

Gracias al océano, los seres humanos hemos sido capaces de subsistir desde nuestra alimentación hasta para nuestra diversión, existe una gran relación entre los humanos y el océano, relación que pocas veces valoramos. Los seres humanos necesitamos más de lo que el océano nos necesita a nosotros, ya que es de nuestras mayores fuentes alimentarias, mantiene la economía global y por si fuera poco, equilibra las temperaturas globales. Por lo tanto, hoy en el día mundial de los océanos se hace un recordatorio de su importancia en la vida de los seres humanos y nuestras actividades diarias.

 

Los pulmones del planeta

Muchas veces no valoramos el océano y sobretodo, no notamos el impacto que podemos hacer los humanos para detener la masacre que se está haciendo contra él. El océano ocupa la parte más grande de la superficie del planeta, y dentro de toda esa superficie vive una infinidad de animales y vegetación, sin ellos se rompería la cadena alimenticia pudiendo llegar a ocasionar hambruna mundial y un desequilibrio económico, ha comentado la organización Oceana. Pero independientemente de todo, se nos olvida que son seres vivos y tienen el derecho a vivir en un hogar libre de contaminantes, así como nosotros los humanos.

Por lo tanto, ¿qué pasaría si dejara de existir vida en los océanos? Simplemente no existiría vida en todo el planeta, ni siquiera humanos.

La ONU menciona que si los océanos murieran sería la mayor catástrofe en la historia y podría significar el fin de la humanidad. También, los océanos forman parte de las acciones que hacemos en nuestra vida cotidiana ya que es la mayor fuente de vida y gracias a él tenemos un clima más regulado, costas, alimento y oxígeno.

Sin embargo, a pesar de ser fundamental para la vida de los humanos, lo que nosotros le damos a cambio mayormente es contaminación, plástico y residuos tóxicos. Eso no quiere decir que sea 100% la culpa de la humanidad todo el daño que está pasando en el océano, pero si que tenemos la responsabilidad de hacer algo para detener toda esta masacre.

 

¿Qué sabemos del océano?

En la actualidad, solamente menos del 10 por ciento del océano ha sido explorado por los seres humanos, según datos de National Geographic. Este es un dato impactante, puesto que se conoce más sobre el espacio exterior que sobre lo que sucede en el fondo del mar, se le ha dado mayor consideración e interés a la exploración del espacio.

Tal es la desinformación sobre el océano que ha provocado que exista un manejo de la información errónea. Hoy en día, ha comenzado una tendencia de ver documentales muy radicales sobre la realidad del océano, como podrían ser Seaspiracy o Mission Blue, los cuales han fomentado el interés de la población en temas ambientales. Pero, no se puede olvidar el hecho de que al ser documentales solamente nos muestran un lado de la moneda, que es la perspectiva del director, en donde puede haber un mal empleo de la información.

La desinformación sobre el océano más la poca perspectiva que se da en los documentales pueden generar escenarios desacertados sobre la verdad del océano. De modo que, está bien ver documentales, pero siempre con un ojo crítico sobre la realidad para no perdernos en el espejo de humo.

 

Pero ¿qué está pasando en el océano?

Los seres humanos hemos vivido con la idea del océano como una masa inmensa sin fin, donde se veía al océano como el basurero más grande del planeta. Pero, este fin ha llegado y comenzamos a ver las playas llenas de basura, animales con plástico adentro y petróleo derramado.

Tanta es la contaminación que la ONU ha notificado que si para el 2050 seguimos contaminando de la misma manera, habrá más plástico que peces en el océano, ¿se imaginan ir al océano a nadar y ver el océano lleno de plástico en lugar de animales marinos?

La realidad es muy triste, esos contaminantes no pertenecen al océano y lo peor de todo es que muchos de esos contaminantes vienen desde nuestro hogar. De manera que nosotros como sociedad tenemos una gran responsabilidad para poder seguir gozando del hermoso mar azul.

 

Mini Tips para poner tu granito de arena

Cada acción por muy pequeña que sea ayuda a que la realidad del océano se transforme. Es por eso que te damos estos mini tips para que comiences a contribuir:

 

1. Cada vez que vayas a la playa levanta basura o participa en proyectos comunitarios para ir a recoger basura. Dentro de las organizaciones que realizan proyectos para la limpieza de playas son: Ocean Conservancy, Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos y diferentes programas de gobierno. 

2. Implementar la Regla de las 3Rs: reducir, reciclar y reutilizar. Intenta utilizar productos que puedas volver a utilizar, dándole un nuevo uso a los productos para de esta forma generar menos basura.

3. Buscar ONGs o instituciones especializadas para conocer más sobre el océano. Hay muchas organizaciones legítimas dispuestas a difundir información verídica sobre la realidad del océano como podrían ser Naciones Unidas, Greenpeace, World Wildlife Fund y Oceana.

4. Cadena de educación. Aprender sobre el océano y la vida marina, para de esa forma aprender juntos como comunidad y encontrar soluciones.

5.Dejar de utilizar plásticos de un solo uso. Si, aunque han habido muchas críticas sobre la poca diferencia que hará en el océano el dejar de utilizar popotes, realmente si hace la diferencia. Esas pequeñas acciones, si muchas personas las comienzan a hacer se pueden lograr un gran cambio.

 

Para celebrar este día del océano es esencial agradecerle todo lo que hace por nosotros los seres humanos. Le podemos agradecer creando un nuevo equilibrio que tenga una compresión sobre el océano, con una unión mundial de ciudadanos para la sostenibilidad de los océanos. También, progresando la conexión amistosa entre los humanos y el océano, en donde no solamente los humanos salgamos ganando, también que el océano tenga la ganancia de seguir viviendo libre y limpio.

 

Carolina Quevedo M.