Consumo local, sociedad unida

Muchas veces cuando se necesita algún producto solo se busca el lugar más accesible o cómodo para adquirirlo; pero, ¿has pensando en el peso que tiene la compra de un producto para las compañías locales? 


Frecuentemente, no reflexionamos sobre qué hay detrás de los productos que consumimos, vivimos bajo hábitos de consumo desinteresados, sin pensar en quienes son los que se benefician de esta compra. 


Hablemos de apoyo local

Apoyo local se entiende por consumir o comprar productos o servicios de empresas de la región o país donde se habita. Comúnmente, son empresas en crecimiento o en busca de incrementar sus ventas. Se elige el comercio local sobre las grandes corporaciones con monopolios internacionales ya que los negocios locales forman parte de la base económica de muchas familias, en este caso de familias mexicanas. Gracias a estas empresas locales se logran desarrollar empleos, un mayor flujo de economía (lo cual favorece a toda la sociedad), se genera un servicio al cliente más cercano y un apoyo para tener una sociedad con un estilo de vida más sustentable y amigable con el mundo


Estas empresas locales son las que sufren las mayores consecuencias de las crisis por las cuales pasa el país, como es la crisis actual de COVID-19, en donde más de 1 millón de micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas en las que trabajaban casi 3 millones de personas cerraron de forma definitiva, ha comentado el INE sobre los resultados del 2020. 

Pero, ¿por qué es tan importante?

Si reflexionamos, consumir productos locales también genera un beneficio para el consumidor, es un ganar-ganar entre consumidor y vendedor. Los productos suelen ser de mayor calidad, comúnmente llevan un proceso más artesanal a comparación de los productos que se generan en los mercados internacionales y se apoderan de una definición de los precios del mercado, por lo tanto, en el consumo local el precio suele estar dentro del mismo rango, o dependiendo del producto puede ser menor; además de que estos productos reflexionan y se interesan más en el cliente final.


También, se genera un comercio más equilibrado, donde las empresas en desarrollo pueden llegar a hacer competencia a las grandes industrias. Además de que se apoya los sueños de los pequeños emprendedores o familias mexicanas.


Por lo tanto… 

No es una simple compra, es el principio para una sociedad mexicana unida y con mejor calidad de vida. Es momento de ser compradores conscientes, comenzar a adoptar nuevas costumbres de consumo, tomando en cuenta los esfuerzos de cada una de las empresas locales para darnos productos de calidad. Reflexionemos sobre el valor como persona, como empresa, como sociedad y la importancia de comenzar a aplicar estas nuevas costumbres y conocer cuáles son los beneficios de esas prácticas.  Comencemos a darnos la oportunidad de abrirnos a este nuevo mercado y descubrir nuevas formas de crear una comunidad más cercana.




Carolina Quevedo